lunes, 18 de febrero de 2013

Manos a la obra


Durante los últimos meses es como si la vida no pasase. Cada día todo es igual, todo sigue igual de crítico y dramático. Y es que hoy en día no es que podamos notar avances o conseguir ver las primeras hojas de los brotes verdes, es que no podemos movernos, estamos estancados. La política, definida desde su punto idealista como el instrumento que asegura el bienestar, la igualdad y la justicia de los ciudadanos, esta muerta. Nuestros líderes políticos se encuentran en un estado de shock crónico que les impide unir fuerzas para buscar el verdadero avance y progreso. No pueden quedarse más tiempo de brazos cruzados echándose las manos a la cabeza por que tenemos seis millones de parados, ha llegado la hora de actuar de manera conjunta y salir de la pasividad con la que esperan que por arte de magia todo mejore.


Los españoles saben que viven una crisis profunda, que su sistema financiero esta muy debilitado y que las administraciones públicas no funcionan todo lo bien que deberían. Es el momento de dejar de recordárselo todos los días y empezar a trabajar todos a una dejando a un lado los colores políticos. Y para ello, lo primero y más importante es tener un grupo preparado, profesional y transparente dirigiendo este proyecto de futuro. Por consiguiente, dejar fuera de nuestros representantes a todos aquellos que no cumplan estos criterios. No solo hablamos de Bárcenas, que hoy en día parece ser el único presunto corrupto que tenemos en las filas políticas, sino de todos aquellos implicados en el Caso Faysán, Malaya, Gürtel, Palma Arena, Alcorcón, Campeón, EREs Falsos y la infinita lista que podría sucederse. Para salir adelante necesitamos a buenas personas con ganas de hacer buena política de titulares, por que esperando a que la solución y el fin de la crisis económica lleguen solas perdemos el tiempo. Basta de medidas ineficaces y de hacer más pobre al pobre. El pueblo sabe que esto iba a ser difícil, y que había que apretarse el cinturón, pero a cambio quiere resultados. Señores políticos muévanse, actúen y no dejen dirigiendo el futuro de todo un país a personas que no han sabido llevar la política como búsqueda del bien común.

martes, 5 de febrero de 2013

Los problemas `reales´


Los problemas reales

La Corona española está viviendo uno de sus peores momentos, de eso no cabe ninguna duda. Al monarca y al resto de la familia real se le acumulan los problemas y no gozan de gran apoyo por parte de sus súbditos para hacerlos frente. El desgaste de la institución es un hecho, y que una gran parte de españoles se encuentran en total oposición a ella es otro. Y es que este último año no ha sido un camino de rosas para la Corona. Yerno y suegro batallan ante el caso de corrupción que envuelve al duque de Palma, Iñaki Urdangarín; la infanta Cristina se encuentra en una encrucijada de la que no sale favorecida y el Rey de España, don Juan Carlos, levanta la polémica tras su caza de elefantes en Bostwana. Sin embargo, y a pesar de la ensayada imagen de la Casa Real consciente, legal y arrepentida de sus errores, el pueblo no perdona.La abdicación del Rey en su hijo, el fin de la monarquía y toda clase de argumentos en contra, inundan la opinión pública de nuestros días.
Descontento general de una ciudadanía a la que la monarquía le vino impuesta como signo de democracia, y que nunca ha tenido la oportunidad de decir si la quería o no. Quizás jamás se plantearía una consulta de este tipo por la evidente gran masa que, no solo vive una de las peores crisis económicas de la historia del país, si no que además ve como sus representantes reales se van de compras al extranjero o navegan por las playas de Palma sin preocupaciones. En este 2013 que recién estrenamos, ha llegado el momento de hacer autocrítica y comenzar a cerrar los frentes abiertos. La monarquía necesita una limpieza a fondo y un buen equipo de relaciones públicas y comunicación que devuelvan a los ciudadanos la confianza que sin más remedio han perdido.

Volviendo a taconear

Así es amigos, por motivos de tiempo, ganas y constancia, En la suela de mis zapatos estancó sus pasos haca ya un año atrás. Con el firme propósito y deseo de que algún día este blog continuara siendo el cuaderno de notas de mis pensamientos, vuelvo a la carga. No es que piense que es el momento de volver a comprometerme con un blog al que no soy capaz de ser fiel por el momento, si no que por motivos académicos necesito un soporte web en el que publicar noticias y articulos. Y que mejor sitio que mi querido blog, mis queridos zapatos, para que sean testigos de mis primeros pasitos en este mundo loco del periodismo en el que hace ya tres años decidí meterme.

Con una temática aún sin definir, En la suela de mis zapatos vuelve por un tiempo. Sin embargo, mi real objetivo con este blog llegará cuando pueda dedicarle el tiempo, las palabras y la experiencia que tanto deseo adquirir en el manejo del escribir.